Se van de campamento de verano y queremos que tengan la ropa necesaria, en suficiente cantidad, y que sea adecuada para las actividades que van a realizar. No queremos que la pierdan, ni que acabe destrozada, y pensamos en cómo conseguir que se responsabilicen de ella, como de todas sus pertenencias. Estos son los consejos básicos para conseguir que la preparación de sus días de campamento sea sencilla y eficaz. Involucra a tus hijos y diviérteles haciendo su equipaje.

Consejos para preparar la Ropa de los Campamentos de Verano

Página web e indicaciones: En las webs de los campamentos suelen hacer referencia al atuendo adecuado que la organización prevé que los niños van a necesitar. Es un buen comienzo. Las indicaciones de los monitores resultan muy útiles a la hora de equipar a los niños para los días que pasen fuera. Tu sexto sentido te ayudará a completar todo lo que tus hijos necesiten en función de su personalidad, sus gustos, si son frioleros, o tienen manías a determinadas prendas o looks.

Cantidad de ropa: Llevar ropa suficiente, es decir, un cambio para cada día, y al menos dos de repuesto. Meter ropa para la climatología prevista, para protegerles del sol, la lluvia… y al menos dos cambios por si el tiempo varía.

Tipo de ropa: La ropa debe ser cómoda y resistente, más bien todoterreno. El algodón y el denim son los tejidos estrella para un campamento. Con ella va a pasar por actividades y terrenos de todo tipo, como hierba, barro, agua, comidas y salsas… Debe ser ropa fácil de poner, de quitar, de lavar y de utilizar para cualquier actividad. Debemos desechar los tejidos delicados, la ropa elegante, o con lazos, abotonaduras y cierres complicados.

Ropa identificada: Toda, absolutamente toda su ropa debe ir marcada con su nombre. Elige cualquiera de las formas que existe para hacerlo. Si tus hijos son despistados, les ayudarás a que no la pierdan o la confundan, y si no los son, a que no “se la pierdan” o se produzcan desagradables malentendidos.

Ropa organizada: Si no son niños muy organizados, y no son muy buenos combinando su ropa, mételes cada cambio diario completo (ropa interior, pantalón y camiseta) en una bolsa cerrada con su nombre (son perfectas las que tienen un zip de cerrado). Si tienes claro el calendario de actividades, marca cada bolsa con el día en el que debe ponérsela, o para qué actividad concreta es adecuada. Esas bolsas pueden servirles para guardar en ellas la ropa sucia.

Accesorios bien combinados: Háblale, o apúntaselo en una libreta, de cuál es el calzado adecuado para cada conjunto y qué debe ponerse con elementos específicos como el bañador, o la ropa especial para determinadas actividades.

Incluye en el neceser gomas u horquillas para el pelo de las niñas, y un pañuelo para el cuello o la cabeza. Aunque no se trata de accesorios para vestir, en conveniente que lleven una linterna, con pilas de repuesto, y una cantimplora o botella resistente para el agua. ¡Las hay muy bonitas, combinables por sus diferentes colores, estampaciones o motivos de adorno!

Educarles en su cuidado: Aunque no sean ellos quienes laven la ropa en el campamento, o no lo haga nadie porque la ropa sucia volverá así a casa, hay que decirles dos cosas: La ropa no hay que lavarla si no se mancha y las manchas recientes se quitan mejor y antes. Ideas básicas, claras y muy sencillas para que los niños las recuerden por muy pequeños que sean. Otra cosa es que en el fragor de los juegos y las actividades, las recuerden convenientemente. Pero hay que intentarlo.

Lección de madurez: Hay que hacer el equipaje con ellos presentes. Así sabrán cuál es su ropa, dónde la pueden encontrar, y asumirán enseguida la dosis de madurez que resulta de saberse únicos responsables de sus cosas. Seguramente aprenda a organizarse, no perderá nada y podrá hacer solo el equipaje de vuelta.

Equipaje según su edad: Seguramente les ayudarán a trasladar el equipaje, que por mucho que intentemos reducirlo, les pesará. No obstante, hay que procurar que puedan trasladarlo por ellos mismos. Para ello hay que procurar que la ropa sea lo menos pesada posible y meter lo imprescindible sin quedarse corto. Pensemos para ellos en equipajes con ruedas o mochilas muy ligeras.

Ahora solo queda que los peques disfruten del campamento y los padres consigan esa libertad que llevan buscando todo el año 🙂